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Cúmulo

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CÚMULO de   Michella Chale   es una de las cinco obras breves que componen nuestro nuevo espectáculo   Velada Miserable . El acumulamiento de autoengaños, de falsas creencias, de expectativas, de descubrimientos monstruosos y de la incapacidad de ser quien realmente se es durante mucho tiempo hacen que la basura salga expulsada de manera que todo empiece de nuevo. ¿Quién tiene los huevos de ir a sacar su basura? Club de Teatro de Lima Tres únicas funciones 29/6 30/6 1/7   8:00 p.m. Reservas: 951006841 # VeladaMiserable # Panparamayo # Teatro Foto:   Patrick McLauchlan

No te dejes insultar

No dejarse insultar, no es que no puedan insultarte.  Dejarse insultar es aceptar el agravio como real, es creer que el agravio es verdadero. Es querer devolverlo, es no tomarlo como una escalera.  Dejarse agraviar, menospreciar, es dejarse afectar de mala manera.  En mi otra vida dejé que la sutileza del sociópata me insulte una y otra vez. Luego la sutileza desapareció y una especie de creencia se había instalado en mi descuidada fortaleza y en mi propio amor a la vida. Cosa que me mostró lo irresponsable que estaba siendo conmigo misma. En esta vida, nueva, llena de gracias y sobretodo llena de memoria. Agradezco cada uno de los agravios y mas agradezco la claridad para ver las cosas.  Gracias por que cada uno de esos asolapados y no tan asolapados intentos de desestabilizarme, no solo no lo hacen, si no que me impulsan a no perder la memoria, a seguir ayudando a otras personas. A hacerme responsable de mi misma y vivir, con memoria, sin rencores, por q...

Aviones de papa peruana...

Actuaba en el teatro auditorio de Miraflores (Lima) cuando decía que no me iba del Perú por nada del mundo. Tenía un discurso preparado para cualquier discusión en torno al tema de la migración. Choclo, papa, yuca, camote, cancha, pisco, combi, arroz con papa en el mismo plato, inka kola (que ahora es de coca cola), barranco, el sargento pimienta, juanito’s bar. Y con una quina (50 centavos de nuevo sol) me voy a cualquier lado. Actuaba en tres obras a la vez, casi me desdoblaba para hacer, hacer, hacer, hacer. Acción, palabra, acción. Y un día dije: paro acá. Yo me bajo en el barrio de Palermo. Y así, mate, pizza, birra, empanadas a menos de un peso, ómnibus grandes y a toda hora, más de 100 obras teatrales en cartelera, recitales, patricio rey y sus redonditos de ricota. Yo me quedo. Y me quede. No contenta con eso volví actuar e hice lo que hace toda actriz con pasado. (Si, actué en pelotas). Entonces empezaron las desviaciones. Pintura, artesanía, maquillaje, otra carrera. De aquí...

Al fondo hay sitio

Es ahora o nunca , pienso mientras estoy parada en una esquina de mi habitación, cuarto, pieza, morada, vivienda, posada, paradero, residencia, piso. Recibo ese golpe de inspiración, que he notado que viene más fuerte cuando hay un nuevo inquilino, o sea, un nuevo mueble,utencilio, cachivache, ajuar, artefacto, chirimbolo, menaje, mobiliario, trasto. Un, dos, tres y empiezo a poner todo sobre la cama, lecho, catre, litera, petate, tálamo, colchón, camilla, camastro y dejo que la inspiración se apodere de mí, empezando a mover todo de lugar, dándole vuelta a las cosas, cambiando el orden anterior por uno nuevo. Es así. No soporto vivir en un espacio igual por demasiado tiempo. Claro, esto puede tener una explicación y es que me he mudado tantas veces en mi vida que finalmente me he terminado acostumbrando a mover, a desechar, tirar, eliminar, descartar, arrimar, montar, desmontar, añadir, unir, pegar, amontonar, conservar, apilar, apiñar, guardar, no guardar, recoger, aglomerar, despedi...