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No te dejes insultar

No dejarse insultar, no es que no puedan insultarte.  Dejarse insultar es aceptar el agravio como real, es creer que el agravio es verdadero. Es querer devolverlo, es no tomarlo como una escalera.  Dejarse agraviar, menospreciar, es dejarse afectar de mala manera.  En mi otra vida dejé que la sutileza del sociópata me insulte una y otra vez. Luego la sutileza desapareció y una especie de creencia se había instalado en mi descuidada fortaleza y en mi propio amor a la vida. Cosa que me mostró lo irresponsable que estaba siendo conmigo misma. En esta vida, nueva, llena de gracias y sobretodo llena de memoria. Agradezco cada uno de los agravios y mas agradezco la claridad para ver las cosas.  Gracias por que cada uno de esos asolapados y no tan asolapados intentos de desestabilizarme, no solo no lo hacen, si no que me impulsan a no perder la memoria, a seguir ayudando a otras personas. A hacerme responsable de mi misma y vivir, con memoria, sin rencores, por q...

Y entonces...

Los sonidos se atraviesan entre los colores las tardes suenan Los momentos del futuro se cruzan con todo lo de hoy la vida pasa en todos sus planos Los ojos bien abiertos, ven los colores estridentes en los oidos se abren los sentidos, son 6, son 7 La casa se mueve está adentro Soy mi casa te veo en ella. Eres mi casa con espejo. Todo vuelve. Todo es siembra. Asi pase el tiempo, así el tiempo no exista, asi yo no este aquí Miro de lejos tan presente como puedo

Traición

A mi yo. A mi mi. Una y otra vez. Hoy desperté con un recuerdo de antaño. Hoy desperté con un papelito en la mano. Hoy fue por allá en el 2001 Donde me prometí. Donde me miré Yo a mi. Me prometí que no volvería a hacerlo. Y lo hice. Me traicioné. Rompí mi propio juramento. El más importante de la vida. Pero aún no he muerto. Solo me hundí en la arena para rellenar mis hermosas heridas. Y ya no hay paso para la sangre caliente de la ira ajena. Hoy me acordé que solo me traicioné a mi. Que no cumplí con mi promesa. Pero por alguna razón no se me va la sonrisa de la cara. He tomado el elixir de una nueva vida. No para matar las otras, por que no perderé nuevamente la memoria. Solo he perdido las ganas de ver a otro lado. Me perdono y me río mucho. Miro al cielo. Confió en mi. Mi promesa me habla y se ríe conmigo. Miro el papel en mi mano. Es la letra de un niño. Qué emoción. Y si no me entiendes. Qué importa más vida para mi.