Mi Mi, es lo que controlo, donde están mis mejores máscaras y disfraces.
Mi Yo, es lo que escribo, lo que me harta, me cansa, me satura y me protege de mi Mi.
Aunque a estas alturas ya no sé quién es quién.
Solo me queda seguir mutando.
Apasionados al llanto, complacidos por el dolor, fanáticos de la tragedia, partidarios absolutos de la desventura, gozadores de la infelicidad, acomodados en la desdicha, muertos en vida; de pena. A esos... ¿Para qué estar bien hoy día? Si no tengo lo que quiero, y lo que tengo, no lo quiero. Pero no puedo deshacerme de lo que no quiero, porque lo disfruto, me gusta por ejemplo andar detrás de alguien que nunca me va a querer, pero lo que más me gusta es andar con alguien que me trata mal. Que me hace sufrir. Pues no sé vivir de otra manera, no me gusta ser feliz. Prefiero no hacer nada más de lo que hago, porque me canso. Una vez me hablaron de la voluntad, pero no entendí, se trata de algo así como dejar de comer lo que gusta más, por cuidar mi salud. Como si eso fuera importante. Yo lo único que quiero es ganar dinero sin esfuerzo y… y… no sé que más quiero en realidad. Quiero que todo cambie, me equivoque de profesión, pero ahora ya no puedo hacer nada. Otra persona me hablo de ll...
Hay sufrimientos inevitables en la vida. Pérdidas, golpes que no escogemos y que simplemente nos toca atravesar. Pero también hay dolores que sostenemos más de lo necesario, por costumbre, por miedo o por no saber cómo soltar. A veces nos quedamos en un círculo que conocemos, aunque duela. Preferimos la familiaridad del malestar antes que la incertidumbre del cambio. Y nos justificamos: “Es que así soy”, “Es que siempre ha sido así”, “Es que no hay otra opción”. Pero, ¿realmente es cierto? No se trata de minimizar lo que sentimos, pero sí de preguntarnos: ¿esto es parte del dolor inevitable de la vida o es algo que sigo eligiendo sostener? ¿Estoy atravesándolo o me estoy instalando en él? Salir de estos ciclos no es fácil, pero es posible. A veces es un gran salto. Otras veces es un movimiento sutil: una pregunta distinta, un pensamiento nuevo, un primer límite. Porque el dolor es inevitable. Pero hacer de él un hogar permanente, no. Micha
Que si Lima es muy gris, Buenos Aires ataca. Las lluvias, los cielos; los granizos inciertos Las tormentas que asustan Los temblores que matan. Que mi cielo cubierto me causo los excesos Plétoras salvajes de ordinarios paisajes Muchedumbres Histerias Subterráneos ahogados Un buen día de sol, anuncian mañana en Belgrano. Como cuando en Paris un cigarro En un bar De esos que miran al frente De esos que el frío te calman... Si en Madrid hay más fiesta En Barcelona está el mar. Y me acuerdo del mar Y mi Lima se mete En mi cabeza está siempre Su océano estridente, de sal tan salada que no te deja flotar. Punta hermosa me lleva Miraflores de mi alma, si es que alguna me queda. Y sí, soy extranjera Hoy aquí en este lejos Otros cielos me acuden Pues han pasado los años y hoy el cielo sacude Copos blancos no paran, En la calma hogareña Es muy frío este lado. Mi garganta me advierte, mis costumbres pasadas No resiste nada Mi fragilidad enferma Mis alergias eternas Necesito mi mar Soy mujer de hu...
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